Qué se está midiendo
Un dosificador volumétrico entrega un volumen estimado por vuelta o tiempo tras calibrarse. Si cambia la densidad aparente o el llenado, pueden cambiar los kilogramos aunque la velocidad sea igual.
Un sistema gravimétrico utiliza el peso. Por ganancia de peso se pesa el recipiente receptor; por pérdida de peso se pesa el conjunto alimentador y se regula usando su disminución de masa. Precisión por lote y estabilidad del flujo continuo son medidas diferentes.
Definir un objetivo comprobable
Un lote de 100 kg con 2% de aditivo necesita 2 kg de aditivo. El error admisible debe definirse para esos 2 kg, no quedar oculto en la tolerancia del lote completo. Indique si la tolerancia es masa absoluta o porcentaje y su período de evaluación.
Añada dosis mínima, lote máximo, tiempo de ciclo y número de ingredientes. Un sistema adecuado para el ingrediente mayoritario puede no resolver la adición más pequeña.
Incluir el entorno del pesaje
Conexiones rígidas, vibraciones y cambios de presión pueden afectar a la señal. Soportes y conexiones flexibles deben evitar fuerzas no controladas. La recarga de un alimentador por pérdida de peso requiere una estrategia propia porque interrumpe la disminución normal de peso.
En lotes, las etapas gruesa y fina y el material que cae tras parar afectan al peso final. Pruebe todo el ciclo, incluidas recargas y cambios, con material representativo.
Para una oferta
Elegir según la aplicación
Los gránulos de densidad estable pueden admitir dosificación volumétrica calibrada si la tolerancia lo permite. Polvos variables, aditivos caros o recetas exigentes pueden justificar control gravimétrico. Ninguno corrige por sí solo un mal flujo de entrada.
Alimentos y piensos: limpieza y trazabilidad. Química, aditivos de cemento y plásticos: variación de densidad, adición mínima, polvo y compatibilidad. Envíe receta, datos del material, tolerancias y tiempo de ciclo.
Envíe los datos del material y una fotografía o plano de la instalación para definir los equipos y las conexiones.


